Glosario capilar: 40 términos
Siliconas, porosidad, co-washing, protección térmica: el glosario capilar explica los términos clave con claridad, con enlaces a cada guía.
- Aceite REJUVENIQE®
- El aceite vegetal insignia de MONAT: una mezcla de más de una docena de aceites vegetales en torno al aceite de abisinia (Crambe Abyssinica Seed Oil). Envuelve el cabello en una película muy ligera y nada grasa, alisa la superficie y aporta brillo y suavidad sin apelmazar. Se usa como tratamiento antes del lavado o gota a gota como acabado en las puntas. →
- Acondicionador con aclarado
- Productos de cuidado, como los acondicionadores, que se aclaran tras un breve tiempo de actuación. Alisan la cutícula, facilitan el desenredado y dejan el pelo suave sin apelmazarlo a largo plazo. Se aplican en largos y puntas, no en la raíz. →
- Balayage
- Una técnica de coloración a mano alzada en la que se pintan mechas aclaradas en el pelo como si las hubiera hecho el sol. La transición hacia la raíz queda suave, por lo que el crecimiento se nota menos que con una coloración clásica. Como todo cabello aclarado, el balayage necesita hidratación extra y protección UV para que el tono no se apague. →
- Build-up (acumulación de residuos)
- Restos de productos de peinado, siliconas difíciles de aclarar o minerales del agua dura que se depositan capa a capa sobre el pelo. El cabello se ve apagado, pesa y cuesta peinarlo, y los productos de cuidado dejan de actuar bien. Una limpieza profunda ocasional con un champú clarificante disuelve esos depósitos. →
- Co-washing
- Abreviatura de «conditioner washing»: el pelo se lava solo con acondicionador en lugar de champú. El método es muy popular con los rizos secos porque limpia con suavidad sin arrastrar lípidos. Como con el tiempo pueden acumularse residuos, conviene usar de vez en cuando un champú clarificante. →
- Córtex
- La capa fibrosa del interior del pelo, que constituye la mayor parte del tallo capilar. Está formada sobre todo por queratina y determina la elasticidad, la resistencia y el color del cabello. Las coloraciones y decoloraciones actúan justamente aquí. Por eso el pelo tratado químicamente suele tener otro tacto. →
- Cosmética vegana
- Cosmética elaborada sin ingredientes de origen animal, es decir, sin cera de abeja, queratina animal, lanolina o seda, por ejemplo. Vegano no es lo mismo que cosmética natural: un producto vegano puede contener ingredientes sintéticos, y la cosmética natural certificada puede usar materias primas animales como la cera de abeja. Además, «vegano» por sí solo no dice nada sobre la experimentación animal; para eso están las certificaciones cruelty-free. →
- Cruelty-free (libre de crueldad animal)
- Distintivo para la cosmética desarrollada y fabricada sin experimentación animal. Las certificaciones independientes como Leaping Bunny, que auditan toda la cadena de suministro, ofrecen una orientación fiable. Cruelty-free no significa automáticamente vegano: un producto no testado en animales puede contener igualmente ingredientes de origen animal. →
- Cuidado hidratante
- Cuidado que aporta agua al cabello y la mantiene dentro, con humectantes como la glicerina o el pantenol más sustancias selladoras como los aceites. Un pelo bien hidratado se nota flexible, brilla y se peina con más facilidad. El cabello seco, encrespado o castigado es el que más se beneficia. →
- Cutícula
- La capa más externa del cabello: células planas superpuestas como tejas que protegen el tallo capilar. Cuando está bien pegada, el pelo brilla y se nota suave; cuando está levantada, por el calor, la fricción o las coloraciones, el pelo se ve apagado y se enreda con más facilidad. Un cuidado de pH ácido a neutro, el aclarado con agua fría y los productos selladores ayudan a que la cutícula se cierre. →
- De base natural
- Describe la cosmética cuyas fórmulas se apoyan sobre todo en ingredientes vegetales o de origen natural. Términos como «de base natural» o «natural» no están protegidos legalmente, a diferencia de la cosmética natural certificada con sellos como NATRUE o COSMOS. Mirar la lista INCI y las certificaciones existentes muestra qué hay realmente en el bote. →
- Densidad capilar
- El número de cabellos por superficie de cuero cabelludo, es decir, cuántos pelos tienes, no cuán grueso es cada uno. Una densidad alta hace que el pelo se vea abundante aunque las fibras sean finas. La densidad y el grosor del cabello se confunden a menudo, pero requieren estrategias de cuidado y peinado distintas. →
- Electricidad estática (pelos rebeldes)
- Pelos que se levantan y se separan cuando la fricción, por ejemplo de gorros, bufandas de lana o el cepillado, carga el cabello eléctricamente. Con el aire seco del invierno la carga no se disipa bien; los pelos con la misma carga se repelen y se separan de la cabeza. El cuidado hidratante, los leave-in y una gota de aceite descargan la estática y vuelven a asentar el pelo. →
- Encrespamiento (frizz)
- Pelillos que se levantan y se rizan, y que hacen que el cabello se vea irregular y ahuecado. El pelo es higroscópico: con aire húmedo absorbe agua, se hincha y pierde su forma lisa, sobre todo si la cutícula está levantada. El cuidado hidratante, los aceites selladores y un secado con poca fricción mantienen el encrespamiento a raya de forma visible. →
- Fase telógena
- La fase natural de reposo en el ciclo de vida del cabello: tras la fase de crecimiento (anágena) y una breve transición (catágena), el folículo descansa unos meses antes de que el pelo se caiga y crezca uno nuevo. Como cada folículo sigue su propio ritmo, es normal perder entre 50 y 100 cabellos al día. Algunas etapas vitales, como los meses posteriores a un parto, pueden llevar temporalmente a más folículos a la fase de reposo a la vez. →
- Folículo piloso
- La pequeña invaginación del cuero cabelludo en la que se forma y se ancla el pelo. Cada folículo recorre de forma independiente un ciclo natural de crecimiento, transición y reposo. La forma y el tamaño del folículo determinan si el pelo crece liso o rizado, fino o grueso. →
- Ftalatos
- Plastificantes químicos que antes se usaban en cosmética, por ejemplo como disolventes en las mezclas de perfume. Varios ftalatos están prohibidos en cosmética en la UE. Por eso «sin ftalatos» es sobre todo una promesa de transparencia: indica que también las fuentes ocultas, como las mezclas de fragancias, prescinden de ellos.
- Glicerina
- Un humectante contrastado que atrae el agua y la fija en el cabello. Hace que el pelo seco resulte más flexible y favorece el cuerpo de los rizos. Con aire muy seco conviene combinar la glicerina con un cuidado sellador para que la humedad captada se quede en el pelo. →
- Gray blending (integración de canas)
- Una técnica de coloración que no cubre las canas del todo, sino que las funde suavemente con el color natural, por ejemplo con mechas finas o glossings transparentes. La raíz queda más natural al crecer y la transición hacia el gris asumido se hace de forma progresiva. Ideal para quien quiere lucir sus canas sin dar un paso brusco. →
- Grosor del cabello (diámetro de la fibra)
- El diámetro de cada cabello, de fino a medio o grueso. El pelo fino se apelmaza enseguida con productos pesados; el pelo grueso admite cuidados más ricos. Una comprobación sencilla: si apenas notas una sola fibra entre los dedos, es más bien fina. →
- INCI
- La «International Nomenclature of Cosmetic Ingredients», la lista estandarizada de ingredientes que aparece en todo producto cosmético. Los componentes figuran en orden decreciente de concentración; los nombres latinos de plantas con «Oil» o «Extract» señalan ingredientes botánicos. Un nombre que suene complicado no es automáticamente malo: el Sodium Cocoyl Glutamate, por ejemplo, es un tensioactivo suave a base de coco. →
- Leave-in (sin aclarado)
- Cuidado que se queda en el pelo después del lavado en lugar de aclararse, ya sea en espray, crema o sérum. Los leave-in cuidan a lo largo del día, facilitan el desenredado y protegen los largos de la fricción y la sequedad. Regla general para superponer productos: de la textura más ligera a la más pesada, primero el leave-in acuoso, luego la crema y por último el aceite. →
- Mascarilla capilar (deep conditioning)
- Un tratamiento intensivo con principios activos más concentrados que un acondicionador. Actúa unos minutos y deja el pelo seco o castigado notablemente más suave; dejarla toda la noche apenas aporta más. Como referencia, para un cabello normal basta con una mascarilla por semana; la mascarilla no sustituye al acondicionador, porque cada uno cumple una función distinta. →
- Pantenol
- También llamado provitamina B5: un activo versátil que retiene la humedad y deja el pelo flexible. Puede penetrar en el tallo capilar, mejora el desenredado y aporta al cabello fino algo más de cuerpo y agarre. En el cuidado del cuero cabelludo se valora por su agradable efecto calmante.
- Parabenos
- Un grupo de conservantes que protegen la cosmética frente a gérmenes y moho. En la UE están permitidos dentro de unas concentraciones máximas definidas; algunos concretos están prohibidos. Aun así, muchas marcas prescinden de ellos y se anuncian como «sin parabenos»; en ese caso, otros sistemas conservantes se encargan de proteger el producto.
- Plopping
- Una técnica de secado para rizos y ondas: el pelo mojado y con producto se envuelve boca abajo en una camiseta de algodón o una toalla de microfibra. Los rizos se secan recogidos y con forma, lo que favorece grupos de rizo definidos y reduce el encrespamiento. Después de 15 a 30 minutos se retira la tela y el pelo termina de secarse al aire o con difusor. →
- Porosidad capilar
- Describe con qué facilidad el pelo absorbe y libera la humedad, en función de lo pegada que esté la cutícula. El cabello de porosidad baja absorbe el producto despacio y prefiere fórmulas ligeras; el de porosidad alta (a menudo decolorado o dañado) absorbe rápido, pero pierde la humedad con la misma rapidez. Conocer tu porosidad hace que elijas proteínas, hidratación y cuidado sellador con mucha más puntería. →
- Protector térmico
- Un espray o crema que se aplica antes del secador, la plancha o el rizador. Sus ingredientes formadores de película ralentizan la transferencia de calor al pelo y reducen la fricción. Atenúan los daños por calor, pero no los evitan del todo. Conviene saberlo: el pelo mojado es mucho más sensible al calor que el seco, así que preseca bien antes de usar herramientas calientes. →
- Proteínas hidrolizadas
- Proteínas (por ejemplo de trigo, arroz o seda) descompuestas en fragmentos más pequeños para que puedan actuar sobre el cabello. Los fragmentos muy pequeños pueden penetrar en el tallo capilar y favorecen la elasticidad y el cuerpo; los más grandes forman una película alisadora en la superficie. Un exceso deja el pelo rígido y como paja; el equilibrio con el cuidado hidratante es decisivo. →
- Puntas abiertas
- Puntas partidas que aparecen cuando la cutícula protectora del extremo se ha desgastado y la fibra capilar se abre. Una vez abiertas, las puntas no se pueden volver a cerrar, solo cortar; los productos de cuidado únicamente pueden alisarlas y sellarlas de forma óptica. Cortar las puntas con regularidad, usar poco calor y cepillar con suavidad es lo que mejor las previene. →
- Queratina
- La proteína estructural de la que está formado principalmente el cabello. Su estructura fibrosa con puentes de azufre da al pelo resistencia y elasticidad. El calor, la radiación UV y los tratamientos químicos pueden dañar la queratina. El pelo mojado es bastante más vulnerable que el seco. Los productos con queratina hidrolizada pueden alisar la superficie del cabello y darle una sensación más fuerte. →
- Reposición de lípidos
- Devolver de forma consciente los lípidos (grasas) que el lavado retira del cabello y del cuero cabelludo. Los aceites, las mantecas y los ingredientes acondicionadores envuelven el pelo de forma protectora, retienen la humedad y lo dejan flexible. El cabello seco y el que se lava con frecuencia son los que más necesitan una buena reposición de lípidos. →
- Rotura del cabello
- Cuando el pelo se parte a media fibra en lugar de caerse desde la raíz, se reconoce por pelillos cortos de longitudes desiguales y puntos de rotura blancos. Las causas suelen ser el calor, los tratamientos químicos, la fricción o demasiada tensión al cepillar y peinar. A diferencia de la caída natural, la rotura es un tema de cuidado: un manejo suave y el equilibrio correcto entre proteína e hidratación la previenen. →
- Sebo
- La grasa natural de la piel que producen las glándulas de cada folículo piloso. Protege el cuero cabelludo y la raíz, los mantiene flexibles y es la razón por la que el pelo acaba viéndose «graso». La cantidad de sebo que se produce depende sobre todo de las hormonas y la genética. Lavarse con frecuencia no «educa» al cuero cabelludo para que produzca menos. →
- Siliconas
- Ingredientes formadores de película (por ejemplo la dimeticona) que recubren el cabello y aportan al instante brillo, suavidad y facilidad de peinado. No «asfixian» el pelo. Pero las variantes difíciles de aclarar pueden acumularse como build-up, sobre todo en rutinas sin sulfatos. Las siliconas solubles en agua se aclaran con facilidad; quien prefiere evitarlas del todo encuentra una sensación parecida en aceites vegetales ligeros como el de abisinia. →
- Squish to condish
- Una técnica de acondicionado para rizos y ondas: el acondicionador se trabaja con mucha agua en el pelo muy mojado, con movimientos de recogida que suenan «chapoteando» en dirección al cuero cabelludo. Así el agua entra en el pelo junto con el producto y los rizos se agrupan en mechones definidos. Según el tipo de cabello, después se aclara solo un poco o nada. →
- Sulfatos
- Agentes de lavado de espuma abundante presentes en muchos champús, como el lauril sulfato de sodio (SLS) y el más suave laureth sulfato de sodio (SLES). Limpian a fondo, pero pueden retirar demasiados lípidos del cabello seco, rizado o teñido. Los champús sin sulfatos recurren a tensioactivos más suaves como el coco-glucósido; hacen menos espuma, pero limpian igual de bien. →
- Tensioactivos
- Las sustancias que limpian en los champús: sus moléculas unen la grasa con el agua para que el sebo, el sudor y los restos de producto se puedan aclarar. Van desde sulfatos de limpieza potente hasta tensioactivos suaves derivados de azúcares y aminoácidos, como el coco-glucósido o el cocoil glutamato de sodio. Qué potencia encaja depende de tu cuero cabelludo, tu tipo de cabello y la frecuencia de lavado. →
- Tipos de rizo (2a a 4c)
- Un sistema muy extendido para clasificar la textura del cabello: el tipo 2 (de a a c) son ondas, el tipo 3 rizos y el tipo 4 rizos muy cerrados y coils. Cuanto más altos son el número y la letra, más marcado es el patrón. Cuanto más cerrada es la espiral, más seco suele estar el pelo, porque al sebo le cuesta más recorrerla. Conocer tu tipo ayuda a elegir productos, pero es solo una orientación: muchas cabezas tienen varios patrones a la vez. →
- Tono amarillento (brassiness)
- Reflejo amarillento no deseado en el pelo gris, blanco o decolorado. Aparece por la luz UV, los restos de producto, los minerales del agua o factores ambientales. Sin melanina no hay pigmento que disimule la decoloración. Los champús de matiz con pigmentos violeta neutralizan ópticamente el amarillo según el principio de los colores complementarios. →
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